Cochabamba 23 de mayo 2026- El expresidente de Bolivia Evo Morales afirmó que el pueblo boliviano no es golpista ni conspira contra la democracia, y señaló que quienes planean y ejecutan conspiraciones se encuentran dentro del propio Ejecutivo, en clara referencia al gobierno de Rodrigo Paz Zamora. El mensaje fue publicado a través de sus redes sociales y rápidamente se volvió tendencia en la esfera política nacional.
Morales recordó que el vicepresidente Edmand Lara Montaño, denunció públicamente al empresario Samuel Doria Medina que tiene varios ministros en el gobierno de estar saboteando al Ejecutivo, lo que, según el exmandatario, evidencia que las maniobras contra la estabilidad democrática provienen de los mismos círculos de poder. En ese contexto, Evo subrayó que “Rodrigo Paz fue el primero en conspirar y golpear a su vicepresidente Lara, marginándolo del Ejecutivo, desconociendo su elección como Segundo Mandatario y quitándole atribuciones constitucionales”.
El exmandatario detalló que, bajo el gobierno de Paz, se entregaron los poderes de vicepresidente a José Luis Lupo Flores, ministro de la Presidencia, según Morales, representó una manipulación de la línea sucesoria y una ruptura con el orden constitucional. “El pueblo no es golpista”, insistió, y agregó que el propio gobierno de Paz “golpea a la democracia con decretazos inconstitucionales e imponiendo un gobernador de facto para La Paz, en complicidad con el TSE de Gustavo Ávila”.
Por último, Evo Morales remarcó que el “maestro de las traiciones y conspiraciones” es el padre del presidente, Jaime Paz Zamora, a quien acusó de haber abandonado al entonces presidente Hernán Siles Suazo y obligarlo a adelantar elecciones en 1984, gesto que, en su lectura, sentó un precedente de manipulación política y falta de lealtad institucional. Con esta declaración, el expresidente busca reforzar su discurso sobre la memoria histórica y alertar, una vez más, contra lo que considera un regreso de prácticas autoritarias dentro del poder civil.